martes, 14 de septiembre de 2010

En Toronto

Me encuentro en el avión que me lleva a Toronto, después de pasar por Frankfurt. Nos espera otro festival, y mas entrevistas. Ahora concretamente que la publico llego al hotel, tras encontrarme al bueno de Achero Mañas.

Todo ha pasado y quizá es el momento de retomar mis experiencias en el blog, para teneros actualizados emocionalmente. Siempre digo lo mismo, pero no se me ocurre otra manera de empezar:

Hay tanto que contar... Han pasado tantas cosas que es imposible tan sólo enumerarlas. Además la cabeza se ocupa de quemar archivos y son imposibles de recuperar. Recordaré malamente algunos:

El móvil maldito 

Lo primero de todo es que el día de la gala se me cayó el móvil a una canal, al salir de la lancha que me llevaba del hotel a Venecia. El festival se celebra en el Lido, por si no lo sabéis, una isla cercana, en un hotel extraordinario llamado Excélsior. Hay que ir a todas partes en lancha, y en uno de esos momentos de torpeza total que me caracterizan, imprimíéndome un simpático Savoir Faire, se me cayó  el móvil del bolsillo de la camisa. Notar como se desliza suavemente del bolsillo, rebota en la lancha, y se hunde en el agua... Pensar seriamente en saltar, y descubrir que es absurdo... Me habrá llamado toda España, miles de SMS perdidos, de felicitaciones, de cariños, de palabras bonitas. Bueno, todo eso llegará, confío, algún día, cuando  los muchachos de Telefónica, a los que quiero con locura, tengan a bien mandarme uno nuevo, pero esto llevará meses, o años, y miles de llamadas a un operador de Uruguay, o Colombia, para arreglarlo. Es más fácil ganar un premio en un festival que te renueven el móvil por pérdida. Además, me lo tendrían que enviar a Toronto...

Encuentros en tercera fase con el jurado

Lo primero que tengo que decir es que en un festival, por propia experiencia como jurado, lo PUTO PEOR es encontrarse con el jurado. No mola nada, les tensa a ellos, te tensa a ti, no sabes que coño de cara poner en ningún caso. Siempre es recomendable mantenerse a parte y que no se te vea mucho. En este caso, era más jodido si cabe, porque conozco a Quentin, DEBERÍA hablar con él. Pero no quería hacerlo. Así que, cuando decidíamos bajar a Venecia en lancha, siempre cabía la posibilidad de cruzarnos con ellos tristemente. Y claro, el último día, ocurrió. Estábamos en el pequeño muelle y aparecieron todos, en pleno, con sus mujeres, dispuestos a pasar una velada agradable en Venecia cenando, o corriendo tras las palomas, o comprando máscaras de porcelana, lo que fuese.

Saltar o no saltar, esa es la cuestión

Pensé seriamente en saltar, saltar al agua. No había salida. Se acercaban. eso era un muelle, no había salida posible. Decidí darles la espalda y mirar patéticamente al agua, como si fuese a pescar y estuviera tanteando el terreno. Algo idiota, en suma.
Guillermo Arriaga me saludo primero. Hola, hola. Disimulé. Como siempre, la cosa se desvió hacia Carolina, que siempre genera mucho mas interés que yo. Tallafe estuvo a punto de hablar con Danny Elfman, pero lo impedí a tiempo. Hubiera sido como un encuentro entre Gollum y Heisenberg. Cuando conseguimos esquivarles y montarnos en nuestra propia lancha, decidimos ir a cenar, nada más y nada menos, que al mejor restaurante de Venecia. Todos nos habían hablado del DA FORNI, al lado de San Marcos.

Aventura en DA FORNI

Evidentemente, no nos equivocamos, el sitio era extraordinario. La sopa de setas con trufa olía a Gloria bendita. Caminábamos hacia nuestra mesa acompañados por el Maitre, cuando de pronto...
El jurado, en una mesa. Todos, charlando, en el Da Forni. Y el maitre nos empuja hacia ellos. En Camara lenta, miro a Carolina y le hago una seña de estúpida complicidad (que no entiende, porque parecería una mueca de un loco) para girar 180 grados y salir de allí escopeteados. Consigo que me sigan, pero el maitre empieza a gritar y a hacer gestos extraños, lo que llama la atención de la gente que nos rodea. Yo no miro al jurado, miro violentamente a la pared contraria. De hecho, intento evitar que Tallafe mire al jurado, que es lo que realmente me preocupa. Así que le grito: ¡Tallafe, mira esos cuadros! Y señalo a una pared, casualmente, sin cuadros. Mientras Tallafe se gira y observa, intrigado, la pared, yo consigo llegar a la puerta  de entrada evitando a docenas de camareros que me empujan, amables, para sentarme. Por fin accedemos, sin bajas, a otra sala del restaurante, donde optamos por pasar el resto de la velada.

Angustia y psicopatías

Nos duele el estómago de la tensión, yo me he pasado el día vomitando, Carolina se marea, y Juan Ochoa intenta, con su amabilidad habitual, que pensemos en otra cosa. Yo no puedo, sobre todo porque veo a Tallafe con ganas de ir al baño. Si Tallafe va al baño y se encuentra con Danny Elfman, o con Tarantino, me muero, me suicido. Le digo que se aguante, que se mee encima, cualquier cosa antes de moverse de la mesa. Tallafe se pone triste.

La apuesta

Yo le quiero a Tallafe más que a mis muelas, así que pienso en algo que nos anime. Le digo: te doy 150 euros si te acercas a aquella anciana y le das un beso. Tened en cuenta que nos encontramos en un sitio donde la gente cena con vestido de noche, joyas y smoking. En una mesa cercana estaba Helen Mirren, la actriz que hace de reina de Inglaterra. Nos miraba, extrañada. Tallafe siente cómo una ilusión primaveral le recorre las venas, por el tremendo reto. Carolina se levanta directamente y se va, porque no quiere presenciar este bochornoso acontecimiento, este lamentable ejercicio de infantilismo e inmadurez. Juan y yo nos frotamos las manos, porque sabemos que vamos a deleitarnos con unos deliciosos minutos de ultraviolencia moral. Helen Mirren se prepara para irse. Se pone un jersey blanco, precioso, se dispone a abandonar el local. Tallafe se levanta, suavemente, seductor, embriagado por el aroma de la sopa de setas con trufa, pero no se dirige hacia la mesa de la reina de Inglaterra, se dirige hacia la mesa de una señora mayor, otra, aún más mayor, aún más británica, que cena con su hija o algo parecido, ajena totalmente a Helen Mirren. Tallafe nos mira, irónico, cínico, juguetón, atractivo, soñador. Sentimos el pinchazo del vértigo total. Tallafe siente, súbitamente, una inspiración. Tallafe se acerca a ellas y les dice que les quiere sacar una foto. Se levantan, hablando en italiano, en inglés, en croata, en zulú. No les entendemos un carajo, pero la abuela parece expresar algún tipo de extrañeza por el hecho de que un gaditano calvo y barrigón se muestre atraído por ella. Tallafe no se corta, se crece, y le dice que quiere una foto con ella porque LE GUSTA. Oigo esa palabras. Sí. Todavía resuenan en mis oídos. MI PIACHE. En ese preciso instante, recuerdo que puede entrar Danny Elfman y pillarnos en medio de esta trágica historia. Tallafe abraza a la señora, y su hija o su enfermera le saca una foto. Entonces, sin dudar un instante, Tallafe se lanza y le da un beso en los morros. La anciana encantada, sonríe feliz, su hija también y se van emocionadas a casa. Y no pasa absolutamente nada.  Nada. Tallafe nos invita, con sus flamantes 150 euros, a un viaje en góndola. Tumbado en ella, viendo sobre mi cabeza un cielo abarrotado de estrellas, con el sonido del remo moviendo lentamente el agua y los avisos del gondolero (¡Voooooiiii, staggando!!) como único fondo musical, siento muy cerca la compañía de mis amigos,  y pienso que tengo que volver al Da Forni, porque la sopa de setas con trufa estaba buenísima.      

29 comentarios:

  1. ante todo enhorabuena, señora. Después de todas sus peripecias, sufrimientos, angustias y satisfacciones también, es agradable ver que se ve recompensada. Pero el haber podido llevarlo a cabo ya es la gran recompensa, creo yo.
    Y dos cosas mas. Respecto a esto último. Si la pelicula se hubiera hecho con mas tiempo, mas presupuesto mas tranquilidad... ¿hubiera obtenido el mismo reconocimiento? Nunca lo sabremos, claro.

    Y otra cosa que quería comentarle desde hace tiempo. Me encanta que la foto de Telly Savallas en el local, sea la portada de ese disco que sacó vestido de su personaje en "Pánico en el Transiberiano" ¡¡El Capitán Kazan!! Grande Telly y Grande Pánico.

    Le invito a leer (esto ya es autobombo) el articulo que escribí en su día sobre la misma... y alguno mas si quiere.

    http://www.elmarginado.com/panico-en-el-transiberiano_19-05-2010.html

    Una vez mas, enhorabuena. Y a ver la que lia en Canadá. Seguiremos atentos a los noticiarios.

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  2. Enhorabuena "wans aguén" por su triunfo, y deduzco que su noche-día resultaría ante todo curiosa, tumbado en la cama con bebés acercándose gateando por el techo.

    P.D. Pobrecica la señora Mirren, que además de apostar sobre ella, le cambian el apellido...

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  3. Jod-der lo que me he reido con esta entrada, Señora. Me he partido el culo... Tallafé, Hellen Miller (hermana de Frank) y Danny Elfman... SOBERANAMENTE MÍTICO!!!!

    Muchísima suerte en Toronto!

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  4. Y yo mandándote sms de felicitaciones y achacando a que estarías liadísimo. En los mensajes te felicitaba a la vez que te daba una mala noticia que entre tanto bullicio igual se te había pasado: Ha muerto Claude Chabrol...
    Enhorabuena otra vez, te lo mereces.
    Rock on
    Phil

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  5. En vez del móvil se te podía haber caido Tallafe de la góndola.

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  6. jajaja, es que me puedo imaginar la cara picara de Tallafé XD

    muchas mierda para Toronto!

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  7. Una delicia empezar el día leyendo algo así con estas clases magistrales desde el ojo del huracán del director que viaja dans le monde en plena venta.

    Hay que joderse con perder un móvil el maldito día que te dan un premiazo así... Si escribes eso para un guión nadie lo creería.

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  8. Enhorawena seño!!!!!! me emocioné cuando me enteré de los dos premios. Te lo mereces Álex! un abrazo

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  9. Jajajaja que bueno, me encantan estas apuestas locas. Una vez perdí una y tuve que correr (ida y vuelta en pelotas) por tooooooda la playa en pleno mes de agosto juas juas.

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  10. Ante todo, ENHORABUENA por los premios conseguidos!!!

    Al final es esfuerzo realizado ha comenzado a dar sus frutos y tengo que reconocer que la jugada ha sido maestra. Con Tarantino en el jurado, y por el tono que le intuimos a la película, estaba claro que había que llegar a Venecia como fuese, que la oportunidad era única. FELICIDADES !!!

    Y ahora a seguir triunfando. Mucha suerte en Toronto !!! Disfrutadlo.

    Un abrazo

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  11. Jope, vaya días intensos, yo el móvil lo perdí en barco (de nombre extranjero) No sabía yo eso de que había que jugar al gato y al ratón con el jurado". Con los nervios que debe tenr uno, un factor de estrés más. Si, se llama Mirren, Helen Mirren, que me gusta mucho esa señora ;-))) A por Toronto... Venga!!

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  12. Toronton tón, toroto, Toronton tero, teró,
    toroto, toron tontero, teró,
    toroto, Toronton ton. (bis)

    y olé!!!

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  13. Qué se ve desde el punto más alto de Toronto?
    ToronTonTero!
    :D
    Así escrito el chascarrillo pierde...
    Creo que esta es una de las entradas que más me gusta

    "¡Tallafe, mira esos cuadros! Y señalo a una pared, casualmente, sin cuadros."

    Muy grande!

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  14. Pues como has perdido el móvil y con él los sms... aquí copio el mío:


    "¡¡¡OLE TUS COJONES ALEX, ENHORABUENA!!! joder que alegría. Espero que solo sea el principio y que esta peli te colme de pasta para que puedas hacer La Marca y lo que te salga de los huevos. Mil abrazos, amigo.



    Y añado un extenso ¡¡ENHORABUENA Y OLE SUS HUEVOS!! a todas esas personas que también se han dejado los huevos y los ovarios en esta película, entre ellos mis queridos Alejandro y Charly.

    Venga, a petarlo!!

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  15. Dicen por ahí que la mejor Señora es la que está acorralada, enfadada y desesperada, con el maquillaje corrido y un cuchillo entre los dientes. Yo prefiero a la que veo en posts como éste: una Señora feliz y divertida. Me recuerda escenas añoradas, como las tardes de verano en que mi padre, a menudo hosco y exigente, se alejaba del trabajo infernal, se relajaba en el campo, y aquel hombre normalmente amedrentador se ponía tan alegre que incluso los perros y los caballos se daban cuenta. Hasta el pavo que cebaba para Navidad se permitía ciertas licencias en esas tardes de verano, y se subía a su mesa para picotear la merienda de aquel hombre terrible, porque no había respuesta violenta alguna: sólo una risa tranquila, como de alguien que tiene el alma en paz. Ay, Señora. Cómo me gusta esa parte de usted, precisamente porque convive con la otra, con la Señora desesperada. Mucha suerte en Toronto, querida Señora! De parte de sus amigos de Mallorca :-)

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  16. Ya estoy de vuelta:
    - En primer lugar SEÑO si hubiere tenido su móvil, mi msn habría sido muy parecido al de JAS (Congrat folk).
    - Endespués YABA-DABA-DUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU: menteré el sábado tarde, tarde, mientras estaba en casa de VENTILADOR DE MADERA, aunque no conseguimos ver a OOM. Me los sopló ISAAC, que lo había puesto nuestro adorado COLOMBO en el facebook. Viva la Blasfemosfera!!
    - GRACIAS SEÑO POR LAS ANESDOTAS.
    - VIVA VENECIA Y VIVA TORONTO!
    - Gracias a Talla por ser Talla, a pesar de todo.

    Y por último, seguiremos informando, que empieza la vuelta al cole :'(

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  17. 'Balada triste' review (Dorkshelf.com) Toronto International Film Festival 2010. (En inglés)

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  18. Así que hubo un padre terrible en el origen de la historia... curioso... muy curioso...

    ANIMO EN TORONTO ALEX, Y A POR TODAS

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  19. Pues mi SMS estará también en el fondo de los canales venecianos así que aunque te felicité por el Facebook:

    ¡¡¡MUCHAS FELICIDADES ALEX, PARA TI Y TODA LA TROUPE!!!


    Besos y un abrazo enorme!!!

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  20. Alex, felicidades de nuevo desde Uruguay, te aviso por las dudas que ni te gastes en llamar aquí por el móvil porque dudo mucho que tengas resultados.
    Hasta ahora este es el post con el que mas me he reído. Se nota que el estrés ya es parte del pasado. Me alegro por vos y por todo el equipo. Ahora solo queda gozar como unos condenados hijos de perra.
    Salú desde Uruguay!

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  21. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  22. Esta entrada me ha dejado llorando de la risa y me ha hecho recuperar mi fe en la humanidad

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  23. ¿¡¿Y QUÉ IBAS A HACER CON ÉL?¡?

    SEÑORA, SUERTE EN TORONTO

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  24. Me he reido muchísimo, señora, gracias por esta magnifica historia

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